A fin de que llevéis mucho fruto | Permaneciendo en Cristo
Andrew Murray (1828 - 1917)
La vida cristiana auténtica no solo se sostiene en permanecer en Cristo, sino que se manifiesta inevitablemente en una vida que da fruto abundante para la gloria de Dios. A través de la imagen del pámpano y la vid, Andrew Murray presenta al creyente como un instrumento vivo, llamado a reflejar el amor, la gracia y el poder de Cristo en beneficio de otros, entendiendo que el fruto no es para sí mismo, sino para bendición de quienes le rodean.
El secreto de una vida fructífera no está en el esfuerzo humano, sino en una dependencia total y continua de Cristo. Al permanecer en Él, el creyente recibe la vida, el Espíritu y el amor necesarios para servir, amar y alcanzar a otros, siendo transformado desde dentro y llevado a una comunión más íntima con su Señor. Incluso en medio de la debilidad, se afirma que es Cristo quien obra poderosamente, perfeccionando su fuerza en la fragilidad humana.
El creyente es invitado a abrazar con responsabilidad y gozo el llamado a servir, recordando que una vida que permanece en Cristo necesariamente se traduce en acción: en amor práctico, en testimonio visible y en una entrega sincera por las almas. Pero a la vez, el creyente debe reconocer el peligro de trabajar sin comunión, y en esto es animado a mantener una relación viva con Cristo como la fuente de todo fruto verdadero.
Encuentra más material de edificación en nuestro sitio web: https://www.ministeriosostemd.org/